
El Aeropuerto de Auckland (NZAA/AKL) en Nueva Zelanda es un aeródromo civil muy activo situado a solo 7 metros sobre el nivel del mar. Cuenta con cuatro pistas de hormigón, incluidas dos principales de 3.635 metros de longitud, y opera principalmente tráfico VFR. El aeropuerto dispone de varias frecuencias de aproximación y torre, siendo un punto clave para la aviación en la región de Auckland.